Mostrando entradas con la etiqueta Europa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Europa. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de noviembre de 2012

La carrera hacia el vehículo eléctrico


El documental “Who killed the electric car?”, proyectado en la III Semana Verde en la Universidad Carlos III de Madrid , muestra los primeros pasos que dio el coche eléctrico desde 1990 hasta 2001 en Estados Unidos. Un análisis de cómo el EV1 de General Motors y otros modelos aparecieron en el mercado, creando unas expectativas en la lucha contra la contaminación y después, simplemente, desaparecieron de las calles. La combustión de un litro de gasolina emite unos 10 kilos de dióxido de carbono a la atmósfera, entonces, si este coche representaba una excelente oportunidad de mejora para la salud del planeta y de millones de personas, ¿por qué desaparecieron todos?, ¿por qué solo han quedado algunos modelos inutilizables en los museos? Y, por supuesto, ¿quién o quiénes fueron los culpables?
A día de hoy, con los Objetivos 20-20 del plan de la Unión Europea para reducir los gases emitidos a un 20% por país para el año 2020, parece ser que un futuro con coches eléctricos podría estar a la vuelta de la esquina. Pero, los dos mayores enemigos de su desarrollo e implantación, siguen siendo los mismos: empresas automovilísticas tradicionales,  petroleras e intereses y políticas comerciales.
En España, según ingenieros de Escudería uc3m, ya funcionan algunos autobuses eléctricos. La única barrera a su comercialización estaría en las propias empresas que no quieren sacarlo al mercado. Como se comentó durante la conferencia en la Carlos III, está el problema de las baterías eléctricas que se agotan cada 5 años y el precio de renovarlas equivale al  40%-60% del precio del coche; pero esto se solucionaría con los nuevos sistemas de motor con aire o con los híbridos. El litio es indispensable para la fabricación de baterías. Dentro de unos cuarenta o cincuenta años,  cuando el petróleo desaparezca, en el litio podría estar el futuro de la economía del sector de los transportes. De ahí las recientes excavaciones e implantación de multinacionales, empresas mineras y automotrices en Bolivia, Chile y Argentina, regiones que concentran el 85% de las reservas mundiales de es te material. El resto estaría en EEUU y China.
En la recarga del coche, aunque podría plantearse el inconveniente de que toda la población no dispone de garaje, ya se están implantando tomas de electricidad para coches eléctricos en algunos puntos de las ciudades. Y, aunque actualmente prácticamente nadie ha visto un coche enchufado a ellas, están ahí porque se prevé que eso suceda. La infraestructura eléctrica para colocar estas tomas ya está ahí, ya existe bajo las calles, solo habría que poner la toma de carga. Los nuevos avances e investigaciones en este campo no hacen sino dejar ver que el futuro del coche eléctrico está más cerca de lo que imaginamos.
Empiezan a aparecer nuevos proyectos pioneros en este campo. Endesa ha puesto en marcha un consorcio para el proyecto europeo Unplugged, que permite desarrollar una recarga más rápida de vehículos sin necesidad de cables elécticos mediante una carga inductiva. El objetivo es que el conductor pueda poner su coche sobre una plataforma en el suelo y cargarlo sin contacto físico. La investigación abarca también el uso de esta carga en entornos urbanos, para mejorar la electromovilidad. El proyecto forma parte de una investigación europea respaldada por el Séptimo Programa Marco de Investigación y Desarrollo Tecnológico (7PM), formado por empresas privadas, centros de investigación, universidades europeas y la colaboración de distintas ciudades. Además, el sistema tendría las ventajas de funcionar en entornos desfavorables como con temperaturas extremas, bajo agua, hielo o nieve. Añadiendo la importante cuestión de que no supondría un impacto visual negativo en el paisaje urbano gracias a la eliminación de cables.
Sin embargo, aún existen inconvenientes para los coches eléctricos, por ejemplo, cómo producir esa electricidad. Siempre y cuando provenga de energías renovables (como eólica, solar y termosolar), las baterías de litio no contaminarán ni dañaran el medio ambiente. La paradoja sería construir coches más ecológicos y que luego sea necesario seguir produciendo CO2 para ponerlos en marcha.
Los híbridos permiten que el coche contamine menos que los vehículos tradicionales utilizando la mínima parte de energía procedente de un motor de combustión interna combinado con motor eléctrico. Estos vehículos serían un punto intermedio en la carrera hacia la movilidad eléctrica, un sector que cada vez atrae más inversiones y en el que se están desarrollando diferentes investigaciones. Hace unos años, cuando apareció el vehículo eléctrico en EEUU, aún era demasiado pronto y la sociedad no  estaba preparada. Sin embargo, ahora las empresas automovilísticas no dudan del potencial de éste y es difícil hallar una multinacional que no quiera involucrarse.  
General Motors, después de haber creado un ‘cementerio’ de coches eléctricos convertidos en chatarra para reciclaje y tras haberse enfrentado a las protestas que ello ocasionó, ha vuelto a las andadas. La empresa, que ya tiene a las espaldas la experiencia de haber fabricado y comercializado hace años con vehículos eléctricos, ha anunciado para 2013 la producción de otro modelo de coche eléctrico, el Cadillac ELR, basado en el motor eléctrico de su Chevrolet Volt.
En España se pueden ver ya las inversiones en esta nueva industria. Empiezan a aparecer las apuestas por la movilidad verde, y ya se cuenta con subvenciones para la adquisición de turismos y furgonetas eléctricas, de hasta 5.000 euros y de hasta 700 para las motocicletas. En Vitoria-Gasteiz se inauguró el Centro de Movilidad del Vehículo Eléctrico, que ha recibido a más de un millar de personas. Y en Toledo se implantarán hasta diez tomas  para la recarga de vehículos. La sociedad comienza a interesarse por saber más de este nuevo transporte ecológico y de las posibilidades de conseguir uno.
Estos son solo los primeros pasos, aún queda mucho para llegar al desarrollo ideal de este vehículo, pero las innumerables ventajas ya se pueden advertir. Al cuidado medioambiental se le añade la posibilidad de reducir el riesgo de accidentes, ya que el coche pesa menos (sin motor de plomo) y es más fácil acelerarlo con un gasto menor de energía y frenar más rápidamente, disminuyendo la distancia de frenado. Al margen del desarrollo de los coches y sus baterías está la importante concienciación medioambiental, fundamental para muchos escépticos. Siempre resulta complicado acostumbrar a la población a los cambios y sacarla de lo que siempre ha conocido y a lo que están acostumbrados.
Carrera de 'Star Wars: La Amenaza fantasma'
Quizá las carreteras y vehículos del futuro no se parezcan en nada a lo que conocemos ahora, pero está claro que el nuevo negocio que se desarrolle estos años no convivirá con el actual transporte y mucho menos lo hará con su fuente de energía. Serán las alternativas que tarde o temprano acabarán por sustituir un mercado abocado a su fin. Por lo que sería una falta de perspectiva empresarial para las grandes empresas y un grave error no querer formar parte de la carrera hacia el vehículo eléctrico. 

jueves, 25 de octubre de 2012

Energías renovables, la apuesta del mañana

La inversión en energías alternativas supone una importante fuente de ingresos en España, además de ser la mejor opción para hacer frente a una demanda de energía que cada vez es mayor. Suponen una solución para la fecha de caducidad de las energías fósiles finitas y para reducir la dependencia exterior.



Gracias al incremento en el uso de las energías limpias se ha reducido la emisión de contaminantes de manera significativa en los últimos años, según datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA). En España, las energías renovables suponen un porcentaje importante en la generación de energía eléctrica. Además del cuidado del medio ambiente, las energías limpias o renovables juegan un importante papel en la creación de puestos de trabajo.
La Junta de Andalucía es pionera en la promoción de energías renovables, gracias a sus condiciones climáticas y a su terreno. Según Carlos Collantes, Director General de Transporte de REE, “la manera más eficiente de aprovechar estas energías es la generación de electricidad”. En esta Comunidad Autónoma se establecieron unos ambiciosos objetivos, el Plan Andaluz de Sostenibilidad Energética (2007-2013) que a día de hoy, antes de la fecha estipulada, ya se han cumplido en el campo de la energía biomasa para la generación eléctrica. Se estipuló que la producción de energía eléctrica con fuentes renovables debía llegar al 32,2%, junto con la reducción a un 8% del aporte de energía primaria.
A pesar de todos los avances que ha habido en el campo de las renovables, los últimos acontecimientos están frenando el desarrollo. La Asociación Nacional de Productores e Inversores de Energías Renovables (ANPIER) informa sobre las ‘incertidumbres’ que atraviesa el sector, debido a la retirada de inversión. La reforma fiscal y las posibles modificaciones futuras hacen que se tambaleen las inversiones de todos aquellos que apostaron por estas energías hace unos años.
Las previsiones del CIEMAT (Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas) para el periodo 2004-2030 establecían un crecimiento de la energía renovable del 1,7% anual, privilegiándose de los altos precios de los combustibles fósiles y de su atractivo como fuentes no contaminantes. Sin embargo, puede que este avance se vea relativamente paralizado en los años siguientes por los recortes en inversión. 


LAS MÁS CONOCIDAS: EÓLICA Y SOLAR
Posiblemente, las energías renovables más conocidas actualmente en el panorama Español sean la eólica y la solar. La razón está en su mayor visibilidad mediática y un desarrollo que comenzó antes que en otro tipo de energías limpias y, por tanto, existe un mayor conocimiento de sus aplicaciones prácticas.  Además, de estar muy presentes en los últimos proyectos de I+D+i, por ejemplo en el caso de la fabricación de ‘casas solares’ presentes en el concurso Solar Decathlon Europa celebrado en Madrid.
Eólica
Europa es una de las mayores productoras de energía eólica y España se sitúa entre las cuatro primeras (junto a EEUU, Alemania e India).  Entre las principales empresas dedicadas a este tipo de energía están Vestas en Dinamarca y Gamesa en España. Esta energía es la que mayor potencial tiene para convertirse en sustituta de las llamadas ‘energías sucias’.
Otra de las empresas importantes es Ingeteam Service, dedicada a la operación y mantenimiento de instalaciones fotovoltaicas y parques eólicos, que ha anunciado en los últimos días su intención de destinar más de 500.000 euros a un nuevo proyecto de investigación. El proyecto pretende desarrollar nuevas técnicas para diagnosticar el estado de los aerogeneradores (molinos) sin que sea necesaria la suspensión del funcionamiento durante el proceso, tal y como sucede en estos momentos, lo que supone una enorme pérdida para el promotor. Este proyecto se llevará a cabo hasta 2014 en Albacete, con la financiación de la Unión Europea a través del Centro de Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) y el Fondo Tecnológico.
La inversión en I+D+i  ha sido clave para el desarrollo de las energías eólica y fotovoltaica en España. Junto a Ingeteam Service, las distintas Administraciones Públicas  llevan varios años manteniendo diversos compromisos en planes de I+D+i y en otros programas para formación y fomento del empleo. Esta empresa constituye, aunque no la principal, sí una de las referentes en el campo de la energía sostenible y la apuesta por la internacionalización, con instalaciones en Polonia, Chile, México y EEUU.
Greenpeace y el Consejo Mundial de Energía Eólica elaboraron un documento llamado: ‘Perspectivas globales de la energía eólica’,  en el que se plantea como objetivo que más de un tercio de la electricidad mundial provenga de esta energía en  2050. Pero a esta ambición se le unen ciertos impedimentos. Es el caso de los  parques eólicos marinos (llamados ‘offshore’), que aún no existen  en la península, este es un sector que se encuentra en fase de desarrollo. Las posibles causas hay que buscarlas en la ausencia de un estudio estratégico eficaz, la dificultad burocrática y la negativa de vecinos y pescadores. Son muchos los que consideran que los parques eólicos suponen, a pesar de las indudables ventajas medioambientales frente a otro tipo de energías, un impacto negativo para el lugar en el que se establecen (paisaje, ruido, aves, inferencias en los sistemas de comunicación, etc.).

Solar
Por su parte, la energía solar,  obtenida directamente del sol, ha experimentado un espectacular crecimiento estos últimos años en toda Europa. Según datos del CIEMAT, en España habría unos 1.220.000 m2 dedicados a la obtención de este tipo de energía, la principal empresa nacional dedicada al sector sería Isofotón. En el contexto actual, el sector europeo se encuentra en un proceso de transición debido a los recortes de las tarifas y ayudas que ha obligado a las empresas a cambiar sus modelos de negocio de cara a la internacionalización. Uno de los mercados más prometedores  que se ha revelado es América Latina,  por sus tasas de crecimiento económico y la creciente demanda energética.

En España la energía térmica solar (termosolar), que sirve para proporcionar calefacción o agua caliente aprovechando el calor obtenido a través de paneles solares, supone nuevas oportunidades de desarrollo para Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha y Murcia. Se señala a las energías renovables como las causantes del llamado déficit tarifario y, en particular, a las centrales termosolares, sin embargo Luís Crespo, Secretario General de Protermosolar y presidente de Estela, indica que en lugar de pérdidas estas energías podrían proporcionar innumerables ventajas económicas para el avance de estas CCAA y una contribución a la superación de la crisis. Pero, al igual que para otras, requieren un fuerte impulso en su desarrollo.
Actualmente, el país es líder mundial tanto en potencia instalada como en capacidad tecnológica, y muchas de las empresas empiezan a participar en proyectos de otras regiones del mundo. En 2013 se estima que existirán unas 60 plantas en funcionamiento.



OTRAS: BIOMASA, GEOTÉRMICA, HIDRÁULICA Y MARINA
En los últimos años se está potenciando el desarrollo de otras energías, como la biomasa, la hidráulica, geotérmica y marina. La energía biomasa es la obtenida a partir de materia orgánica: restos agrícolas, restos forestales y agroalimentarios son ejemplos de cómo obtener una energía limpia, estos restos se transforman en una energía comparable a los combustibles convencionales, pero con mayores beneficios medioambientales. Sin embargo es una energía que solo supone alrededor de un 4-5% del total energético europeo.
Andalucía es la primera comunidad autónoma en España en biomasa para generación eléctrica, con 18 plantas que proporciona la electricidad anual que consumen  aproximadamente unas 364.000 viviendas. Esto  supone que  ya haya alcanzado el objetivo de 256 megavatios previsto para el año 2013 en el Plan Andaluz de Sostenibilidad Energética. A ello contribuye la utilización del hueso de la aceituna que es  un combustible muy potente. La biomasa es una de las principales fuentes renovables en Andalucía y con mayores posibilidades de desarrollo y una de las fuentes renovables que más aporta para la demanda energética andaluza. Esta energía cuenta con el doble de empresas en Andalucía que la eólica, la fotovoltaica y la termoeléctrica juntas.
Un estudio elaborado conjuntamente por Aprean (Asociación de Promotores y Productores de Energías Renovables en Andalucía)  y la Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía señala que las energías térmicas (termosolar, biomasa y geotermia) serán las que mayor crecimiento experimenten los próximos años. Y con ello  también se prevé un crecimiento en el número de empleados en este sector.
La geotérmica  transforma el calor del interior de la tierra en energía, está aún en fase de experimentación y quizá por ello no se sabe demasiado acerca de ella. El pasado mes de julio el Instituto Geológico de Cataluña publicó el primer atlas de geotermia de España, que permite buscar información sobre el desarrollo potencial de esta energía.  Hace unos meses las empresas  Bleninser y Ciclo Binario se asociaron para construir la primera planta de energía geotérmica de alta temperatura en España, que estará en Granada y permitirá el abastecimiento a 5.000 hogares. La inversión que requiere será de unos 30 millones en la provincia, con un plazo de ejecución de dos años. Según datos de Bleninser esta será “la primera empresa de geotermia en España y la primera de Europa en capacidad de perforación”. 
Por otro lado, la hidráulica  es la energía acumulada en los saltos de agua, que puede ser transformada en eléctrica. Esta es una de las más utilizadas en el mundo, sin embargo quedaría alrededor de dos tercios de su potencial por desarrollar. Es limpia y no agota el recurso del que se obtiene energía –el agua-, pero se enfrenta a los mismos problemas y negativas a la hora de establecer instalaciones para su explotación. Por ello, su desarrollo se enfrenta a grupos de ecologistas, a lo que se une que apenas queden ubicaciones en los países desarrollados para nuevas centrales hidroeléctricas. La solución de los últimos años ha estado en las centrales minihidroeléctricas, que no causan un daño severo y cuentan con viabilidad económica.
La energía marítima es la gran apuesta del año, la Comisión Europea considera el gran potencial de empleo que puede esconder este tipo de energía y los Estados miembros de la UE se ha puesto de acuerdo en establecer una política con una agenda marina y marítima en apoyo de la Estrategia Europa 2020, que pretende reducir los niveles de CO2 al 20% en todos los países e introducción de las renovables en el consumo final también de un 20%. En esta agenda llamada ‘Crecimiento Azul’ está previsto trabajar para conseguir que las energías marinas dupliquen su potencia cada año. La empresa gallega Pipo Systems presenta en la Plataforma Oceánica de Canarias un nuevo sistema de generación de energía undimotriz (que aprovecha la energía de las olas), sistema patentado por esta firma española. En esta energía azul podría estar la satisfacción de las necesidades mundiales, ya que permite obtener energía de diferentes formas: aprovechando la fuerza de las olas, los cambios de temperatura, las mareas, etc.). Ocean Líder es la apuesta empresarial española para explotar esta energía.
El avance en materia de energía renovable ha sido estudiado y plasmado en el PER (Plan de Energías Renovables 2008-2020), aprobado durante el Gobierno de Zapatero que, pese a concebirse como un avance para el desarrollo de las renovables, con un sistema de incentivos, promoción del autoconsumo e inversiones en I+D, despierta algunas oposiciones. Según responsables de Greenpeace, este plan “solo beneficia a las eléctricas, para que mantengan su negocio de generación de energía sucia (…) porque rebaja sus objetivos -de las renovables- a prácticamente el mínimo obligatorio marcado por la UE”. 



BALANCE
El análisis realizado por Enerclub, el Club Español de la Energía, mostró un retroceso de las renovables en 2011 con respecto al año anterior, de un 4,6%.  La mejora y alcance de los objetivos de la Estrategia Europea 2020 se sitúa en un momento convulso de la economía española y un contexto de rescate. Y, aunque muchos ven la salvación en la inversión en este sector para disminuir la dependencia energética exterior y atraer capital extranjero a la península, será un reto difícil para las administraciones públicas dedicarse a invertir.
El potencial español para las energías renovables gracias a la fabulosa localización, condiciones climáticas y terrestres, podría convertirse en un factor de crecimiento económico de cara al exterior, un ahorro en la compra de energía y una oportunidad para atraer dinero. Si a todo ello le añadimos el desarrollo sostenible, el freno al calentamiento global y a la contaminación, queda una muy buena combinación para atraer inversión. El calentamiento del planeta ha aumentado en un 29% en las últimas décadas según la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y según la AIE (Agencia Internacional de la Energía), para evitar que el calentamiento supere los dos grados de la media, es necesaria que la generación energética renovable aumente en un 83%.  
Aunque, no puede dejarse a un lado el problema de la negativa de muchos colectivos a las instalaciones que requiere la energía renovable. Por un lado, contribuyen a disminuir la contaminación y al no agotamiento de energías no renovables; por otro, suponen un daño para determinados ecosistemas en los que se ubican las explotaciones. Será necesario sopesar la manera más viable de desarrollo sin que ello suponga un deterioro.
Sin duda alguna, es necesaria la inversión en I+D+i. Lo que parece no tener sentido es dejar de potenciar un sector que aporta enorme riqueza al país, además de contribuir a generar puestos de trabajo, y dedicar el dinero a importar una energía que podría producirse dentro de nuestras fronteras. Se trata de priorizar y dejar de lado los acuerdos con las grandes multinacionales (petróleo, gas…), para poder invertir en el propio desarrollo económico y social del país. La pregunta es: si España puede invertir en la producción de energía y esto permite mejorar diferentes ámbitos (medioambiente, trabajo, inversión, etc.), ¿por qué pagar a otros por energías que contaminan más y no dejan dinero dentro de nuestras fronteras?

miércoles, 30 de noviembre de 2011

La III Guerra Mundial


Es posible que la III Guerra Mundial ya haya empezado, nadie dijo que esta guerra fuera a librarse con balas, quizá llegó la hora de pelear con monedas, después de todo para eso se crearon las Naciones Unidas, utilizar los intereses económicos para evitar los conflictos armados. Pero no nos olvidemos de los conflictos económicos, hay quiénes saben sacar provecho a las crisis y más a ésta, la europea.
Son los países emergentes, Brasil, Rusia, India y China, denominados el BRIC por el analista Jim O’Neil, que han sabido aprovechar las pérdidas y el lento crecimiento o, más bien, estancamiento de Europa para sentarse a la mesa de la gobernanza económica mundial. Y se han sentado con fuerza, primero gracias a que, en la última década, han experimentado un crecimiento superior al de los países desarrollados que ha posibilitado una integración comercial y financiera, con un aumento de las inversiones en sus economías; y segundo, por su gran tamaño económico, dinamismo, superficie territorial que ocupan y ralentización del crecimiento de la población.
El BRIC comenzó por integrarse en el G-20, el primer foro para la cooperación económica internacional, una integración motivada, más que por la relevancia que estaban adquiriendo dichos países, por la conveniencia y oportunidad de aprovechar sus economías en un momento en el que se avecinaba la crisis europea y la prioridad era tratar de evitarla. Y después vinieron el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, un paso algo más complicado, ya que la participación en estos grupos viene determinada por las cifras. La participación de China y Rusia está bastante asegurada, aunque no tanto la de Brasil e India.
En poco tiempo se han convertido en el destino de inversiones extranjeras y, al mismo tiempo,en beneficiarios y motores de la economía global, se estima que en el año 2050 produzcan el 44% del PIB mundial. El crecimiento económico de los cuatro integrantes del BRIC, junto con sus intereses afines en muchos ámbitos,- no en todos-, ha llevado a que los representantes políticos de cada uno de ellos se reúnan periódicamente para debatir sus intereses. Entre éstos, está el intento por cambiar la tradición de que el presidente del FMI sea un europeo y un estadounidense el del Banco Mundial. También está entre sus pretensiones la reforma del porcentaje de voto que corresponde a cada país en el G-20, las cuestiones relevantes deben aprobarse por una mayoría del 85% de los votos, EEUU posee un 15%, lo que le otorga capacidad de veto y quieren evitar.
Se han convertido en relevantes actores de la economía global y, en los próximos quince años, se convertirán en los motores de crecimiento. De la misma manera, la importancia de sus decisiones también requiere contraer responsabilidades, como la aplicación del Protocolo de Kyoto en materia medioambiental y acatar los acuerdos, puesto que el BRIC emite un tercio de las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera.
La crisis financiera europea y la caída de muchos de sus gobiernos, está acelerando el proceso de convergencia de estos países, que ya nada tienen de emergentes, hacia las economías avanzadas. Sus objetivos y decisiones cada vez tienen más importancia, los procesos de liberalización comercial que han llevado a cabo han favorecido su integración mundial. La riqueza del BRIC se encuentra, además de lo dicho antes, en que son estados propietarios de considerables cantidades de materias primas y con grandes niveles de exportaciones. Según las previsiones de la UE, India superará el PIB de EEUU para el año 2043.
Considerando todas las ventajas de las que gozan y los datos de la última década, el BRIC, especialmente China e India, no tardarán en convertirse en unas de las mayores potencias o, tal vez, las mayores. Ésta es la III Guerra Mundial, la económica, los heridos ya empiezan a asomar en el campo de batalla, tan solo queda el cambio decisivo en la gobernanza mundial.

martes, 15 de noviembre de 2011

Estados de Malestar


 La crisis europea se ha convertido en el primer plato del menú informativo. Europa se ha visto acorralada por  una serie de problemas mal gestionados que vienen de atrás y que se van contagiando de unos ámbitos a otros. El principal, claro está, es el económico.
     La Unión Europea ya surgió con esa vocación, emplear la economía como cinta de unión de intereses entre países, de manera que ésta rigiese las relaciones entre ellos y sirviese de elemento para acabar con los conflictos. Pero el mercado es traicionero, y más si se olvidan otros sectores. Desde entonces a esta parte, Europa ha ido creciendo y olvidando aquello a lo que había dado prioridad y que, ahora, empieza a desbancarla. La economía, como bien sabemos, tiene ciclos, tres en concreto, y nos encontramos en un estancamiento que huele a recesión.
     La Europa como comunidad se construyó y se ha ido edificando en base a crear una economía global, dejando un tanto de lado la política global. Al contrario, nos encontramos con una política que se hace desde un punto de vista local y con unos mercados que son, esencialmente, regionales. Las crisis en los distintos ámbitos van mordiéndose la cola unas a otras: la economía se cae, las medidas de austeridad levantan el malestar de la ciudadanía y afloran las revueltas, como se ha podido ver en diferentes casos, los más recientes son Italia y Grecia. Es entonces cuando la confianza y legitimidad otorgada a los políticos, siempre desde un prisma local, comienza a naufragar. No hay dinero, no hay trabajo, la culpa es de aquél que “manda”.
    Sin embargo, resulta que aquél que “manda” en cada Estado no es el que ha impuesto esas medidas restrictivas, ni el responsable de los recortes que, lo único que pretenden, es hacer reflotar. Hay que recordar que, aunque vivamos cada uno en nuestra casa, tenemos un interés económico común que acordamos años atrás. El problema de esto es que las alianzas están muy bien cuando se trata de épocas de bonanza, pero si el vecino se viene abajo que se las apañe él mismo. Este es el caso de la ciudadanía en los países acreedores de la Unión Europea (Alemania, Austria, Eslovaquia, Finlandia y Países Bajos), que no apoyan que sus gobiernos creen planes para salvar a los países que padecen la crisis, a estas alturas, en todas sus vertientes. Y al mismo tiempo, están los ciudadanos de estos países, que pierden sus trabajos y ponen mala cara ante la ejecución por parte de sus administraciones de las normas que vienen de fuera.  Parafraseando la letra de Joan Manuel Serrat, “corren buenos tiempos para esos caballeros, locos por salvarnos la vida a costa de cortarnos el cuello”.
    En esta tesitura, los Gobiernos no saben cómo actuar: hacer caso al pueblo y, por ende, respetar la democracia que les ha otorgado a los ciudadanos poder de decisión; o, salvar su economía aplicando las medidas exteriores y salvar, así, la democracia europea. Lo que está claro es que no se puede hablar de unión por el simple hecho de tener y construir intereses económicos afines. En Europa, la integración económica ha ido delante de la política. Y ahora, tenemos que acudir a la cooperación y a los planes de estabilización para suavizar la caída.
     La Eurozona cuenta con 17 gobiernos, pero ninguno de ellos es el Gobierno de Europa, y ninguno está dispuesto a asumir la responsabilidad, menos aún cuando se trata de lidiar con un conjunto de estados que, más que de bienestar, se definen por el malestar.